Desde que egresó de la Escuela Ramón L. Falcón, a sus veinte años, el comisario Jorge “Fino” Palacios estuvo ligado por acción u omisión a los hechos político-policiales más ominosos del último medio siglo: la dictadura militar, el atentado a la Amia, el secuestro de Macri y la mortal represión de diciembre de 2001, entre otros.


















