FOTO DE ARCHIVO: La ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una reunión extraordinaria de ministros de Energía de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, 26 de julio de 2022. REUTERS/Johanna Geron
FOTO DE ARCHIVO: La ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una reunión extraordinaria de ministros de Energía de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, 26 de julio de 2022. REUTERS/Johanna Geron (JOHANNA GERON/)

Por Inti Landauro

MADRID, 25 ago (Reuters) – El Gobierno español espera que el Congreso de los Diputados ratifique su decreto de ahorro energético en una ajustada votación el jueves, pero está por ver si la impopular medida ayudará a España a cumplir su compromiso europeo de reducir el consumo de gas en un 7%.

Introducido el 10 de agosto como parte de las medidas de la Unión Europea para desprenderse del gas ruso, el ahorro energético de emergencia abarca desde límites obligatorios de temperatura para el aire acondicionado o la calefacción, hasta el apagado de luces en edificios públicos y escaparates. Es probable que se anuncien más medidas en septiembre.

Para que sigan vigentes, las medidas deben ser aprobadas por el Congreso español, donde la coalición de izquierdas en el poder carece de mayoría suficiente y tiene que recurrir a partidos regionales más pequeños para aprobar leyes.

Después de que los principales partidos de la oposición descartaran respaldar unas medidas que consideran improvisadas, ineficaces y perjudiciales para la economía, la ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, dijo el miércoles que el Gobierno ha conseguido los apoyos suficientes para aprobarlas.

Las medidas, presentadas por el Gobierno como una muestra de solidaridad con el resto de Europa, han resultado poco atractivas en un país que no depende del gas ruso y que ha sufrido brutales olas de calor en verano, en su peor sequía en décadas.

Las medidas suponen un ahorro para quienes las aplican y también son una inspiración para otros socios europeos, dijo Ribera el miércoles al canal de televisión Telecinco.

Ribera ha dicho que las medidas redujeron el uso de electricidad en un 6% durante su primera semana.

Sin embargo, como la sequía ha limitado la producción hidroeléctrica, las centrales eléctricas han quemado en lo que va de mes el doble de gas que hace un año, lo que ha hecho que el consumo global de gas en España aumente un 4%, según datos del operador de la red de gas española Enagás.

Marcel Coderch, director de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos, con sede en Barcelona, dijo que hay un incentivo adicional para que las empresas eléctricas utilicen más gas, debido a un tope especial en el coste de entrada del gas y el carbón utilizados por las centrales eléctricas.

Bruselas autorizó en junio el régimen exclusivamente para España y Portugal, con el fin de frenar la subida de los precios minoristas de la electricidad en la Península Ibérica, que tiene poca interconexión energética con el resto de Europa. España importa la mayor parte de su gas de Estados Unidos y Argelia.

El menor precio de la electricidad española también ha hecho que Francia importe más, añadió Coderch. Estas importaciones se triplicaron en julio, según Enagás.

(Reporte de Inti Landauro; edición de Andrei Khalip y Mark Potter; traducción de Flora Gómez)