El año político en Brasil tiene impacto en el mercado cambiario. (Infobae)
El año político en Brasil tiene impacto en el mercado cambiario. (Infobae)

El dólar estadounidense se pagó al cierre a 4,99 reales brasileños en promedio, de manera que implicó un cambio del 0,33% frente a los 4,98 reales brasileños en promedio de la jornada previa.

En referencia a la rentabilidad de la última semana, el dólar estadounidense anota una subida del 0,33%; sin embargo desde hace un año mantiene aún una bajada del 3,33%.

Analizando este dato con el de jornadas previas, cambió el sentido del dato previo, donde se anotó una disminución del 0,04%, sin ser capaz de establecer una tendencia estable en las últimas fechas. La volatilidad de los últimos siete días fue de 8,73%, que es una cifra manifiestamente inferior al dato de volatilidad anual (15,89%), por lo que su cotización está presentando menos variaciones de lo esperado en fechas recientes.

Diagnóstico del real brasileño

El real, o el real brasileño como se le conoce a nivel internacional, es la moneda de curso legal en Brasil y se trata de la vigésima moneda más negociada en todo el mundo y la segunda de Latinoamérica sólo detrás del peso mexicano.

Vigente desde 1994, el real sustituyó al “cruzeiro real” y su abreviatura es BRL; también se trata de la cuarta moneda más negociada en el continente americano sólo detrás del dólar estadounidense, canadiense y del peso mexicano.

Uno de los momentos que más han marcado a la moneda brasileña fue cuando en 1998 el real sufrió un fuerte ataque especulativo que provocó su devaluación al año siguiente, pasando de un valor de 1.21 a 2 reales por dólar.

Actualmente existen las monedas de 1 y 5 centavos de cobre, de 10 y 25 centavos de bronce y las monedas de 50 centavos de cuproníquel. La moneda de un real es bimetálica. Cabe apuntar que en el 2005 las monedas de un centavo fueron descontinuadas, pero aún sigue siendo de curso legal.

En la rama económica, al igual que otros países de la región, Brasil se ha tenido que enfrentar al monstruo de la inflación que llegó a subir hasta un 11 por ciento en el 2022.

El panorama se complica con el reciente cambio en la política del país, pues Luiz Inácio “Lula” da Silva asumió un nuevo mandato presidencial, el tercero en su vida, en un contexto en el que la economía muestra mejoras pero las ayudas por la pandemia y el aumento de beneficios sociales han originado un gran agujero.

De acuerdo con la última previsión que hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en el 2023 la región crecerá sólo 1,3%, mientras que de forma específica Brasil sólo crecería tres por ciento.