La moneda europea es de gran importancia en Costa Rica ante el flujo de turismo originario del Viejo Continente. (Infobae)
La moneda europea es de gran importancia en Costa Rica ante el flujo de turismo originario del Viejo Continente. (Infobae)

En la última jornada el euro se pagó al cierre a 562,70 colones costarricenses en promedio, de manera que supuso un incremento del 1,26% si se compara con el valor de la jornada anterior, cuando marcó 555,72 colones costarricenses en promedio.

En los últimos siete días, el euro acumula una bajada del 1,63%, por lo que desde hace un año todavía mantiene una bajada del 8,5%.

Con respecto a días pasados, invirtió el resultado de la sesión previa, donde obtuvo un descenso del 0,08%, mostrando que es incapaz de fijar una clara tendencia recientemente. En la última semana la volatilidad fue ligeramente inferior a la acumulada en el último año, lo que manifiesta que está teniendo un comportamiento más estable de lo previsible últimamente.

Un diagnóstico del colón costarricense

El colón costarricense, llamado así en honor a la figura de Cristóbal Colón, es la moneda de curso legal en Costa Rica que además está dividida en 100 partes iguales llamadas céntimos.

A partir de su independencia, en 1821, el país abandonó el uso de la moneda española y pasó a usar el real para luego optar por el peso, sin embargo, fue hasta 1986 que se determinó el uso del colón como moneda legal.

Cabe apuntar que actualmente las monedas en circulación vigentes son las de 5, 10, 25, 50, 100 y 500 colones. Antes existían los 1 y 2 colones, pero éstos fueron retirados por el Banco Central de Costa Rica y ya no tienen valor en el mercado. En cuanto a los billetes, existen de 1 000, 2 000, 5 000, 10 000, 20 000 y 50 000.

En Costa Rica las monedas de 100 colones también son conocidas como “una teja”, los billetes de 1000 son conocidos como “un rojo” y el de 5000 colones como “un tucán”, esto debido a las imágenes que antes se imprimían al dinero al reverso.

La economía de Costa Rica cerró el 2022 con tendencia desacelerada y una gran caída en varios sectores, pero con buenos resultados fiscales que le permitieron cumplir con sus compromisos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El último pronóstico que hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) a finales del año pasado, para el 2023 se espera un retroceso o un agotamiento del efecto rebote en la recuperación.

Para este año se espera sólo un crecimiento para la región de 1,3%, como resultado de políticas monetarias restrictivas, mayores limitaciones en el gasto fiscal, menores niveles en el consumo e inversión, la poca capacidad para contener la inflación y más.

Según las previsiones de la Cepal, México tendría un crecimiento de 1,1% para el 2023.

Estos serán los crecimientos estimados para estas naciones de América del Sur en el 2023: Argentina (1%), Bolivia (3%), Brasil (1%); Chile (-0,9); Colombia (1,9%); Ecuador (2%); Paraguay (4%); Perú (2.2%); Uruguay (3%); Venezuela (5%).

Para el área de América Central se tiene: Costa Rica (2,8%), Cuba (1,8%); El Salvador (1,9%); Guatemala (3,3%); Haití (0%); Honduras (3,3%); Nicaragua (2,1%); Panamá (4,2%); y República Dominicana (4,7%).

En lo que respecta a la región del Caribe, se prevén los siguientes crecimientos: Antigua y Barbuda (7,8%); Bahamas (4,1%); Barbados (3,5%); Belice (2,0); Dominica (3,5%); Granada (3,6%); Jamaica (3%); San Vicente y las Granadinas (3,7%); Santa Lucía (5,9%); Suriname (2,4%); Trinidad y Tobago (2%).