
Reuters (SUSANA VERA/)
El Fondo Monetario Internacional (FMI) no le planteó nunca al Gobierno como un problema el crecimiento de las Leliqs que aterra a la administración entrante
La cuestión apenas quedó reflejada en las diferentes revisiones que realizó el organismo que lidera Kristalina Georgieva y fuentes calificadas del equipo económico afirmaron que nunca fue un tema de preocupación para el staff de Washington.
“Lo único que plantearon fue que hay bolsones de liquidez de largo plazo, pero eso no se reflejó en pedidos de alguna medida en particular ni en presiones”, indicó la fuente a Infobae.
La respuesta del Banco Central fue que el alto stock de estas letras responde a la baja demanda de créditos y que, en un contexto de más confianza y estabilidad, si esta situación se revierte, la cuestión de las Leliqs dejará de ser un problema. Por lo tanto, no necesita de ningún remedio específico, como los analizados por Emilio Ocampo o Luis Caputo, entre otros.
En su revisión de abril del programa firmado con el Gobierno en 2022, el Fondo señaló que “el sistema bancario argentino sigue siendo pequeño (activos equivalentes al 40% del PIB) y, a pesar de sus sólidas reservas de capital y bajos niveles de morosidad, su capacidad para absorber títulos de deuda pública, en caso de tensión, puede verse complicada por su exposición al sector público en general, que, una vez incluidos los títulos del banco central (LELIQ), se sitúa en torno al 50% de los activos totales”.
Al contabilizar la deuda pública en su última revisión, llevada adelante en agosto pasado, el staff del Fondo indicó que en 2022 el stock de Leliqs y Pases llegó en 2022 a USD 59.200 millones (12.7% del PBI), este año a USD 66.900 millones (15,5%), en 2024 pasaría a USD 66.900 millones (13,2) y en 2025 a USD 61.600 millones (11,5%).
Las propuestas en pugna
La propuesta que presentó la consultora anker, fundada por el ex ministro de Finanzas y también ex presidente del Banco Central, Luis Caputo, fue “muy bien recibida” en términos técnicos; sería “una solución de mercado” con un mecanismo que él aplicó durante 2018, en su breve paso por el BCRA antes de su enfrentamiento con los funcionarios del FMI que lo eyectó de la función pública, hasta ahora.
Se trata de la cancelación progresiva de las deuda del Central, que migren a títulos del Tesoro en coordinación con la Secretaría de Hacienda; en el mercado creen que incluiría la activa participación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses.
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