
Río de Janeiro, 7 dic (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves, en la cumbre semestral del Mercosur, que acompaña con “creciente preocupación” las tensiones entre Venezuela y Guyana por la región del Esequibo e invocó a la Celac para mediar entre los dos países.
“No queremos guerras, ni conflictos, necesitamos construir paz, porque solo con paz podemos desarrollar nuestros países”, advirtió Lula en la apertura del encuentro presidencial del Mercado Común del Sur (Mercosur) en Río de Janeiro.
El mandatario brasileño dijo que el Mercosur “no puede permanecer ajeno a esa situación” y que someterá a votación de los otros tres socios del bloque (Argentina, Paraguay y Uruguay) una resolución que será incluida en la declaración final de la cumbre.
Las crecientes tensiones entre Venezuela y Guyana por la región selvática del Esequibo, un área de 160.000 kilómetros cuadrados controlada por Guyana, rica en petróleo y minerales, y cuya posesión reclama Caracas desde hace más de un siglo, fue uno de los primeros puntos abordados por Lula en su discurso.
El jefe de Estado brasileño expresó que Suramérica no quiere que esa “controversia contamine la reanudación del proceso de integración” regional, impulsado desde Brasilia, o “constituya una amenaza a la paz y estabilidad” de sus países.
En ese sentido, recomendó que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) “sean plenamente utilizadas para encauzar de forma pacífica esa cuestión”.
“Sugiero que la Celac pueda tratar el tema con las dos partes. Brasil estará a disposición para acoger cualquier reunión que sea necesaria”, indicó el líder progresista.
Brasil ha reforzado militarmente en los últimos días la frontera con Venezuela y Guyana ante la campaña del Gobierno de Nicolás Maduro para anexionar al mapa venezolano la región del Esequibo.
Después de realizar un referéndum, Maduro ha lanzado un plan de acción sobre la zona, que incluye el otorgamiento de licencias para la explotación petrolera y despliegues militares en localidades cercanas al área bajo pleito.
Venezuela está suspendida como miembro del Mercosur desde 2017 por una alegada “ruptura del orden democrático”.
Río de Janeiro, 7 dic (EFE).- El presidente saliente de Argentina, Alberto Fernández, pidió este jueves a sus socios del Mercosur, en la cumbre semestral celebrada en Río de Janeiro, emplear “todos los esfuerzos” posibles para acercar a Venezuela y Guyana, en creciente tensión por la región selvática del Esequibo.
Al referirse a la situación, Fernández dijo que “no está bien”, recalcando que Latinoamérica se destaca por ser una región de paz, algo que no se debe permitir que “se pierda”, según su discurso, divulgado por la Presidencia de Argentina.
“Todo esfuerzo que podamos hacer, para acercar posiciones, hagámoslo”, añadió el político peronista, que este domingo entregará el poder al ultra Javier Milei, quien en campaña aseguró que durante su gestión no pactará con “comunistas”.
El Gobierno de Nicolás Maduro ha emprendido una cruzada para anexionar al mapa venezolano la región selvática del Esequibo, un área de 160.000 kilómetros cuadrados controlada por Guyana, rica en petróleo y minerales, y cuya posesión reclama Caracas desde hace más de un siglo.
En la misma línea, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, remarcó en su intervención que “no quieren guerras” en Suramérica, “ni necesitan conflictos” en la región, sino promover “la paz”.
En otra clara diferencia con respecto a su sucesor, Fernández, al igual que hizo Uruguay y Bolivia, que este jueves ingresó al Mercosur como miembro pleno, abogó por abrir conversaciones con China para un posible acuerdo de libre comercio.
“Yo me voy del Gobierno con una sincera e inmensa gratitud con (el presidente chino) Xi Jinping porque cada vez que lo necesité estuvo al lado mío, (…) con lo cual yo creo que nosotros deberíamos avanzar con China en un acuerdo con Mercosur pero que atienda todas las realidades”, expresó.
Pero también abogó por culminar las tratativas con la Unión Europea (UE), que se extienden por más de dos décadas, pues “es un acuerdo, geopolíticamente hablando, imprescindible para no quedar atrapados en la bipolaridad de China y Estados Unidos”.
“Pero que sea imprescindible exige que nos sirva a todos, que es un pacto donde todos ganemos, porque si va a ganar uno y el resto va a perder ese no es un buen pacto”, puntualizó.


















