Helvetios llegó este lunes a Córdoba desde la Escuela Politécnica Federal de Lausana. En su configuración original alcanzaba 763 billones de operaciones por segundo, aunque deberá ser acondicionada e instalada antes de incorporarse plenamente al sistema científico universitario.


La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) recibió este lunes la supercomputadora Helvetios, donada por la Escuela Politécnica Federal de Lausana, en Suiza, para ampliar la infraestructura destinada a investigaciones y simulaciones científicas de alta complejidad.

Según informó Cba24n, el equipo permitirá cuadruplicar la capacidad de cómputo disponible en la Casa de Trejo y también podrá ser utilizado por grupos científicos de otras provincias. La donación se concretó mediante las gestiones de Antonio Russo, antiguo trabajador de la UNC que actualmente se desempeña en la institución suiza.

Una máquina con más de 10.000 núcleos

En su configuración original, Helvetios estaba integrada por 287 nodos de cálculo, con un total de 10.368 núcleos de procesamiento y una potencia máxima teórica de 763 teraflops, es decir, 763 billones de operaciones matemáticas por segundo.

El sistema utilizaba procesadores Intel Xeon, contaba con 54 terabytes de memoria RAM y un almacenamiento temporal de alta velocidad de 186 terabytes. Cada nodo incorporaba dos procesadores de 18 núcleos, 192 gigabytes de memoria y una unidad local de 800 gigabytes.

La potencia final disponible en Córdoba dependerá de la cantidad de componentes que puedan ser recuperados, instalados y puestos nuevamente en funcionamiento.

Cuadruplicaría la capacidad actual de la UNC

La incorporación reforzará el trabajo del Centro de Computación de Alto Desempeño, que actualmente administra diferentes equipos utilizados por investigadores de la UNC, el Conicet y otras instituciones del sistema científico argentino.

La principal supercomputadora de la Universidad es Serafín, instalada en 2021 con una potencia máxima de 156 teraflops, 60 nodos y 3.840 núcleos. Fue concebida para cálculos en astronomía, química, biotecnología, física, ingeniería, estadística, ciencias sociales y desarrollo de medicamentos, entre otros campos.

La diferencia entre las capacidades originales de ambos equipos explica la estimación de que Helvetios podría multiplicar varias veces el poder de procesamiento de la Universidad. Sin embargo, todavía no se informó públicamente qué proporción del sistema quedará operativa ni cuándo comenzará a recibir trabajos científicos.

Un equipo retirado en Suiza

Helvetios no es una máquina nueva. Comenzó a operar en Lausana en marzo de 2019 y fue retirada del servicio regular a fines de 2025, cuando la institución suiza incorporó equipamiento más moderno.

La documentación técnica de la Escuela Politécnica señala que durante 2025 el clúster sufrió problemas de red y almacenamiento y debió funcionar de manera reducida y aislada. La institución también indicó que algunos componentes habían quedado sin soporte del fabricante.

Por ese motivo, el traslado constituye el comienzo de un proceso que incluirá revisión, reacondicionamiento, instalación y adaptación a la infraestructura tecnológica de la UNC. Pese a su antigüedad, la Universidad considera que el equipamiento conserva un valor importante para ampliar el acceso al cálculo científico en un contexto de fuertes restricciones presupuestarias.

Para qué sirve una supercomputadora

A diferencia de una computadora convencional, estos sistemas reúnen cientos de equipos que trabajan de manera coordinada para resolver cálculos que demandarían meses o años en máquinas comunes.

La capacidad puede destinarse a simulaciones climáticas, estudios del universo, modelado de materiales, desarrollo de medicamentos, inteligencia artificial, dinámica de fluidos, ingeniería aeronáutica y procesamiento de grandes volúmenes de datos.

La UNC mantiene además un convenio con el Conicet para facilitar el acceso al supercómputo, formar investigadores y coordinar proyectos de todo el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.