Alejandro Nicola en la Catedral – Captura de video.

El párroco Javier Soteras sostuvo que el sacerdote investigado no incumplió ninguna disposición canónica al participar de una celebración. Una madre denunciante cuestionó duramente a la Iglesia y relató las consecuencias que atraviesa su hija.


La Iglesia Catedral de Córdoba respondió a la repercusión generada por la participación del sacerdote Alejandro Nicola en una celebración religiosa, mientras continúa investigado por presuntos abusos sexuales contra niños y niñas del jardín Niño Dios, de Villa Carlos Paz.

Mediante un comunicado firmado por el párroco Javier Soteras, la Catedral confirmó que Nicola intervino en una ceremonia eucarística y reconoció que actualmente se encuentra bajo investigación en dos ámbitos.

“El presbítero Alejandro Nicola se encuentra sometido a una investigación en sede judicial y en el ámbito canónico”, expresó el documento. Agregó que ambos procesos están en curso y que corresponde aguardar el esclarecimiento de los hechos “con el debido respeto al principio de inocencia y a los derechos de todas las personas involucradas”.

La respuesta institucional se conoció después de que feligreses reconocieran al sacerdote en el principal templo católico de la provincia. Las imágenes difundidas lo mostraron acompañando a Soteras y, en al menos una celebración, realizando la lectura del Evangelio.

“No se encuentra suspendido”

Uno de los puntos centrales del comunicado es la aclaración sobre la situación eclesiástica de Nicola.

“Al presente, el presbítero Nicola no se encuentra suspendido del ejercicio de su ministerio sacerdotal ni impedido de celebrar la Eucaristía”, afirmó Soteras.

El párroco sostuvo, en consecuencia, que su participación en la ceremonia “no implicó incumplimiento de una disposición canónica vigente”.

La explicación confirma que la medida adoptada en junio por el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, se limitó al cese preventivo de Nicola como párroco de la comunidad Niño Dios. No fue suspendido como sacerdote ni recibió una prohibición general para intervenir en celebraciones religiosas.

Nicola fue apartado de la parroquia de Villa Carlos Paz “por razones de índole pastoral”, mientras avanzan la causa judicial y la investigación interna de la Iglesia.

La Catedral anunció “máxima prudencia”

Aunque defendió que la participación del sacerdote no violó ninguna disposición, Soteras anticipó que la Catedral modificará su conducta frente a futuras apariciones públicas.

“Procurando cuidar a toda la comunidad mientras se desarrollan las investigaciones, la Iglesia Catedral actuará con la máxima prudencia respecto de futuras celebraciones públicas”, señaló.

El comunicado no precisó qué alcance tendrá esa decisión ni confirmó si Nicola dejará de participar de las ceremonias en el templo.

Soteras cerró el pronunciamiento renovando su “cercanía al Padre Alejandro y a quienes puedan sentirse afectados por esta situación”. También ratificó el compromiso de la Catedral con “la búsqueda de la verdad”, el respeto de los procesos judiciales y canónicos, el cuidado de las personas y la colaboración con las autoridades.

El enojo de una madre denunciante

La presencia de Nicola en la Catedral generó una fuerte reacción entre las familias que impulsaron las denuncias.

Una de las madres expresó su indignación en diálogo con Noticiero Doce y cuestionó que el sacerdote continúe ejerciendo públicamente mientras su situación judicial todavía no fue definida.

“Esta persona, en la iglesia más importante de la provincia, está oficiando misa y acompañando cuando hoy tiene ocho denuncias por presunto abuso sexual hacia menores de edad”, manifestó.

La cantidad de ocho denuncias corresponde a lo expresado por la mujer. Hasta el momento, el Ministerio Público Fiscal no difundió una comunicación pública actualizando formalmente esa cifra. Las informaciones conocidas durante junio daban cuenta de cinco presentaciones reunidas en la causa.

La madre calificó la situación como “una vergüenza” y describió las consecuencias que el caso produjo en su familia.

“Como mamá de una víctima, nosotros padecemos las secuelas y consecuencias en nuestra familia de lo que esta persona hizo con nuestros hijos”, expresó.

También relató el impacto sobre su hija: “Hoy mi hija debería estar preocupada más por jugar que por hacer tanta terapia”.

“Duele, da impotencia, bronca, que el Arzobispado le permita seguir ejerciendo como si nada y nuestras vidas se detuvieron, cambiaron”, agregó.

La mujer cuestionó tanto a la Iglesia como a la Justicia por la falta de respuestas y consideró que existe una actitud de protección hacia el sacerdote investigado.

La causa continúa sin imputación formal

La investigación está a cargo de la fiscal de Instrucción de Villa Carlos Paz Jorgelina Gómez.

Nicola fue citado en los términos del artículo 80 del Código Procesal Penal de Córdoba. Esa instancia le permite conocer la existencia de la investigación y designar un abogado defensor, pero no constituye una imputación formal.

Según informó El Doce, el sacerdote deberá presentarse este viernes 31 de julio para someterse a pericias psicológicas y psiquiátricas ordenadas por la Fiscalía. La fecha y el lugar de esos estudios todavía no fueron informados públicamente por el Ministerio Público Fiscal.

Mientras avanza la causa, Nicola conserva el principio de inocencia y debe ser mencionado como denunciado, investigado o citado en carácter de sospechoso.