
La medida llega tras años de reclamos de las comunidades, la investigación, las acciones de Greenpeace y una petición respaldada por casi 130 mil personas. “El dictamen judicial es un importante avance y el resultado de la movilización y la presión ciudadana”, sostuvo Matías Arrigazzi, especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina.
Salta, 27 de octubre de 2026.- En el marco del pedido de la Unidad Fiscal, la Justicia de Orán intimó a las empresas YPF y President Petroleum a presentar, en un plazo de 10 días hábiles, un plan para el cierre definitivo y la remediación ambiental del pozo Lomas de Olmedo X-10 (LO X-10), ubicado en el yacimiento Puesto Guardián, en Pichanal, departamento de Orán.

Además, deben implementar de forma inmediata un plan de contingencia para frenar la dispersión de fluidos e hidrocarburos que contaminan suelos, napas de agua y bosques nativos en el norte salteño. Las petroleras deberán afrontar las medidas de forma solidaria, sentando un precedente frente al abandono de pasivos ambientales.

La perseverancia de los pobladores afectados, sumada a la investigación de campo, las acciones de visibilización, la petición activa de casi 130 mil personas y el despliegue de Greenpeace en el territorio, resultó determinante para la intervención de la Unidad Fiscal de Orán y la posterior orden judicial sobre el pasivo ambiental conocido como el “Chernobyl Salteño”.
“El desastre del pozo LO X-10 llevaba años emanando tóxicos al ambiente. Hoy la justicia reconoce la urgencia de su remediación como resultado directo de la movilización popular”, sostuvo Matías Arrigazzi, especialista en biodiversidad de Greenpeace Argentina.
La urgencia de la medida judicial responde a la continuidad del daño ambiental y al riesgo inminente de agravamiento en el territorio. De acuerdo con los informes técnicos incorporados a la causa, la proximidad de la temporada de mayores precipitaciones vinculada al fenómeno denominado “Súper Niño” incrementa la amenaza de que las sustancias tóxicas acumuladas sean arrastradas hacia terrenos colindantes, extendiendo la degradación del ecosistema.

“Celebramos esta decisión como un logro de la presión popular, pero exigimos que el plazo de 10 días se cumpla estrictamente y que el plan técnico no sea una maniobra dilatoria. Las empresas deben ejecutar el sellado definitivo y la restauración total del ecosistema. No hay verdadera justicia hasta que recuperemos el bosque”, expresó Arrigazzi.
El desastre ambiental documentado por Greenpeace se encuentra en la zona de transición entre las ecorregiones del Chaco Seco y la Selva de Yungas y es hogar de especies como el oso hormiguero, el pecarí labiado, el ocelote y la tortuga acuática chaqueña, y decenas de aves como el ñandú, el pato criollo, el águila coronada y el halcón pecho naranja.
Greenpeace confirmó que mantendrá la fiscalización sobre las empresas e invita a la ciudadanía a seguir defendiendo los bosques y la ley que los protege y reclamar la prohibición y penalización de su destrucción a través de la República de los Bosques.












