El presidente saliente optó por visitar su club de golf privado de Sterling, en Virginia, donde fue recibido por simpatizantes que lo alentaban, pero también por opositores con carteles que tenían escritas frases como “Naranja aplastado” o “Trumpty Dumpty se cayó del mundo” y que lo esperaban a lo largo del camino de acceso al recinto, informó la agencia de noticias Europa Press


















