
Almirón, el movilero que hace feliz a “La Feliz” Mar del Plata en cuarentena
Corresponsal
Un periodista marplatense se transformó en un fenómeno popular en las últimas semanas desde que salió a recorrer con un móvil los barrios de “La Feliz” y acompañar a los vecinos que, con barbijos, desde los balcones o en las veredes pero a metro y medio de distancia, lo esperan en multitud para compartir un momento del aislamiento con cantos, pancartas, comida, música y aplausos.
Se trata de Alejandro Almirón, que es movilero del noticiero “Telediario”, que se emite todas las noches por la pantalla de Canal 10 Mar del Plata con la conducción de Mariana Geréz y Germán Lagrasta, y que decidió salir en cada emisión a visitar un barrio distinto desde que se decretó el aislamiento obligatorio por la pandemia de coronavirus.
“Desde que dio inicio la cuarentena, comencé a incentivar a los vecinos a que siguieran aplaudiendo a los médicos, enfermeros, bomberos, policías y recolectores de residuos”, dijo el periodista durante una de sus visitas, a la que llegó acompañado por Télam.

Con su barbijo, megáfono en mano y caña con micrófono en la otra, Almirón explicó: “La gente se fue sumando desde el principio, me esperaban en los balcones y me saludaban con una energía única. Por eso, sentí que era conmovedor el hecho de que un programa en vivo los estuviera filmando y que generara esa reunión”.
Mientras recibe un cartel lleno de corazones de una nena llamada Micaela de 8 años en el barrio San José que dice: “Yo me quedo en casa y le mando un beso a todos los que nos cuidan”, el periodista y locutor, que tiene 30 años, contó a Télam: “Cada noche es única, nunca pensé que tuviera tanta repercusión este simple hecho de incentivarlos, mediante un megáfono, a que canten, saluden y rían en medio del encierro que se vive en el mundo entero”.
Con las medidas de seguridad del caso, Almirón sale cada noche a la calle acompañado por el camarógrafo Facundo Pérez Cejas y el técnico Jorge Ursini y a medida que se van acercando al punto de encuentro, la algarabía de los vecinos estalla: tanto si es el barrio Chauvín, como si toca La Perla, la zona del Puerto, el Microcentro, Soip, Villa Primera, La Florida, o las zonas de Constitución, Aeroparque y Tribunales.
“Hace seis años que trabajo en el noticiero: entré como pasante y quedé como planta. Jamás pensé que en un momento tan crítico como este, yo podía llevar cada día un poco de alegría a los hogares marplatenses”, contó el periodista que, si bien era conocido antes de la pandemia de coronavirus, hace semanas que se transformó en un verdadero fenómeno de popularidad.

Almirón es el único universitario de su familia: “Lo logré gracias al esfuerzo de mis padres y por mi constante insistencia. Mi familia es toda de Salazar, un pueblo a 20 kilómetros de Pehuajó, que vinieron hace 32 años a Mar del Plata. Por eso, además, soy el único marplatense de cinco hermanos”, recordó.
La noche de la recorrida con Télam, la temperatura no superaba los 10º pero una multitud esperaba la llegada del móvil desde los balcones o desperdigados en las veredas.
“La gente me recibe después de las 21 con empanadas, pizzas, carteles con mensajes alentadores, linternas, sombreros con luces, vuvuzelas y hasta panderetas haciéndose sentir para que el camarógrafo los tome mientras mandan saludos”, contó el periodista que, junto a unos amigos, tiene un Club Social y Deportivo llamado “2 de Abril” donde sacan a los chicos de la calle y los incentivan mediante el deporte.
Zoe Pérez, una niña de 7 años, le dio la razón y explicó a Télam: “Yo veo el noticiero siempre con mi mamá y hoy le hice un cartel a mi madrina Eva por su cumpleaños y de paso le mando saludos a mi abuela Haydee, y mis primos Nao, Dali y Agustín que me están mirando por la tele”.
Mientras tanto, Raquel y Ramón, de 65 y 70 años, con sus imprescindibles tapabocas, comentaron: “Somos grandes y es impresionante lo que extrañamos a nuestros nietos, por eso hoy bajamos un ratito desde nuestro departamento en el 4º piso, para saludarlos por televisión y decirles que estamos ansiosos por abrazarlos y llenarlos de besos”.

Lo mismo les pasó a Mabel Ramallo y Pedro Losada, de 72 y 75 años: “Nos sentimos muy solos, son muchos días de encierro pero gracias al canal de televisión hoy saludamos a nuestros hijos y nietas que viven en la zona sur de la ciudad”, dijeron agradecidos, pandereta en mano para alegrar al vecindario.
La popularidad de las visitas de Almirón han generado sorpresas y situaciones insólitas: “En una oportunidad, un señor disfrazado de gorila y con tapaboca bajó a saludarnos dejando un mensaje muy alentador para los más pequeños de las familias. Y otra noche, un pescador que con su caña, desde un 3º piso, nos bajó un mensaje para sus compañeros con los que se solía encontrar cada domingo en la escollera sur de la ciudad”, contó.
Por eso, el periodista del momento concluyó: “Estamos tan lejos pero a la vez tan cerca, solo nos separa de la gente un metro y medio de distancia, un barbijo y el miedo que nos genera todo lo que rodea a este virus porque el distanciamiento social no pudo con el cariño, le empatía, la emoción y la solidaridad de esta Mar del Plata tan querida”.















