Almodvar y su merdiometraje
Almodóvar y su merdiometraje.

Los primeros días del Festival Cannes suelen ser desbordantes, arrasadores. La ansiedad contenida entre los acreditados, los ejecutivos del negocio (porque en paralelo se desarrolla el Marché de Film, el mercado audiovisual más grande del mundo) y, claro, los propios artistas hace que los programadores incluyan varios de los títulos más esperados entre la inauguración y el primer fin de semana: este año, desde la presentación de la nueva entrega de la saga de Indiana Jones con homenaje a Harrison Ford incluido hasta la llegada este sábado 20 de Martin Scorsese y sus dos actores-fetiche (Robert De Niro y Leonardo DiCaprio) para estrenar “Killers of the Flower Moon”.

Pero no todo es Hollywood en ese “planeta cine”, esa geopolítica cinéfila que cada año diseña Cannes, y ya en las primeras jornadas se produjeron varios hechos notables (para bien y para mal)

Almodóvar

En medio de un caos absoluto (decenas de personas quedaron sin poder entrar a pesar de tener sus entradas y luego de hacer más de una hora de cola bajo una lluvia torrencial), se estrenó “Extraña forma de vida”, mediometraje en inglés en el que Pedro Almodóvar (quien luego de la proyección participó de una charla pública) reimagina el western, el género clásico por antonomasia de Hollywood, a partir del reencuentro, 25 años después, de dos cowboys (Ethan Hawke y Pedro Pascal) que fueron amantes fugaces en México. El director español rodó en exteriores de Almería escenas de duelos y cabalgatas y las mixtrua con conflictos más propios del melodrama de impronta entre telenovelesca y teatral con un estimulante resultado tragicómico. Los escasos 31 minutos dejan ganas de más y, en ese sentido, el realizador de Volver y Todo sobre mi madre se animó en el diálogo posterior sobre el escenario de la Sala Debussy a aventurar qué podría pasar a futuro con esos dos extraños amantes.

Extraña forma de vida

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Moreno

El cine argentino también desembarcó muy pronto en esta 76ª edición, ya que primero fue el turno de “Los delincuentes”, de Rodrigo Moreno; y este viernes 19 tendrá también su première mundial “Eureka”, de Lisandro Alonso. Dos regresos muy esperados por los cinéfilos, ya que lo último de Moreno había sido el documental “Una ciudad de provincia” en 2017 y, en el caso de Alonso, “Jauja” en 2014. “Los delincuentes”, una película de más de tres horas de duración rodada en cinco etapas entre 2018 y 2022 (las distintas olas de la pandemia obligaron a distintas interrupciones y dilaciones), tiene una estructura caleidoscópica y mutante, que arranca como un thriller de robos (el tesorero de un banco se lleva una fortuna de la sucursal en la que trabaja) para luego incursionar en el romance, lo contemplativo y bucólico, el drama carcelario, el western y el cine dentro del cine, mientras los personajes viajan del microcentro porteño a las sierras de Córdoba y de fondo suenan desde Astor Piazzolla hasta Pappo’s Blues. 

Los delincuentes

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Youth Spring el ms reciente y pico trabajo del chino Wang Bing
“Youth” (Spring)”, el más reciente y épico trabajo del chino Wang Bing.

Documentales

  Aunque en los grandes festivales sobresale la ficción, el documental está ganando cada vez más terreno y, de hecho, en la última edición de Venecia ganó “All the Beauty and the Bloodshed”, de la estadounidense Laura Poitras; y en la reciente Berlinale triunfó “On the Adamant”, del francés Nicolas Philibert. Ese camino de consagración del cine de lo real podría seguir “Youth” (Spring)”, el más reciente y épico trabajo del chino Wang Bing que narra la vida de jóvenes que viven en condiciones casi infrahumanas como trabajadores golondrina en decenas de talleres textiles en la ciudad de Zhili. También dentro de los films de no ficción y de largo aliento (dura más de cuatro horas contra “apenas” tres horas y media del de Wang Bing) se destacó “Occupied City”, del inglés Steve McQueen. Aunque londinense de nacimiento, el director de “Hunger”, “12 años de esclavitud” y “Small Axe” está radicado desde hace casi tres décadas en Amsterdam y a esa, “su” ciudad (y a la sangrienta persecución contra los judíos durante el nazismo) está dedicado este megadocumental que se presentó fuera de competencia.

Rodrigo Moreno
Rodrigo Moreno

Monster

Ese es el título del primer guion ajeno que Kore-eda Hirokazu filmó desde que en 1995 hizo “Maboroshi” y es el regreso a su Japón natal luego de rodar en Francia (“La verdad”) y en Corea del Sur (“Broker”). En su nueva película, el ganador de la Palma de Oro con “Somos una familia” retoma muchas de las obsesiones y constantes temáticas de su obra como las familias disfuncionales, la identidad, los prejuicios, los niños sin demasiada contención adulta, el bullying hacia quienes no se ajustan a las normas (los “diferentes” del sistema) y la violencia escolar (incluso por parte de los maestros). Aunque más didáctica y menos sutil que varios de sus trabajos previos, “Monster” conserva la impronta, el sello, la pertinencia social y el humanismo a prueba de cinismo de un director insoslayable de las últimas tres décadas del cine japonés y mundial.

La presencia francesa

El cine francés tiene, como siempre, una amplia presencia en cada edición de Cannes y este año se destaca la fuerte representación de mujeres dentro de las películas locales seleccionadas. Lo de la directora y actriz Maïwenn con el film inaugural “Jeanne du Barry” fue bastante pobre (se trata de una vistosa pero desabrida exploración de la corte de Versalles en la que ella interpreta a la cortesana del título que se convirtió en amante oficial de un Luis XV encarnado por Johnny Depp), pero algo mejor resultó “Le retour”, lo nuevo de Catherine Corsini que explora un tema central en la sociedad gala como la conflictiva integración racial, y las diferencias sociales y generacionales a partir de una historia ambientada en Córcega. Y todavía faltan presentarse los nuevos largometrajes de Justine Triet, Catherine Breillat y Valérie Donzelli: cine francés con impronta femenina.