El circuito turístico impulsado por la Comunidad Regional Punilla fue distinguido por la Fundación Starlight de España. La propuesta recorre 120 kilómetros del valle, desde Bosque Alegre hasta Charbonier, y combina observación astronómica, naturaleza, ciencia y experiencias culturales. El premio será entregado este jueves en un encuentro internacional.


La Ruta de las Estrellas del Valle de Punilla, un corredor turístico que reúne observatorios, planetarios, emprendimientos privados y espacios naturales para la observación del cielo, recibió una distinción internacional de la Fundación Starlight de España por su contribución al desarrollo del astroturismo.

El reconocimiento destaca una propuesta impulsada por la Comunidad Regional Punilla, que articula el trabajo de municipios y comunas, prestadores turísticos e investigadores científicos para incorporar la astronomía a la oferta turística de las sierras cordobesas.

La distinción será entregada este jueves, durante el IX Encuentro Internacional Starlight de Astroturismo, que se desarrollará en Cellers, Lleida, en la región española del Montsec. En representación de la Comunidad Regional Punilla asistirá el asesor en Turismo, Pablo Sgubini.

El presidente de la entidad regional, Fabián Flores, destacó la trascendencia del reconocimiento y señaló que, según la información recibida, se trata de la primera vez que un proyecto argentino de astroturismo obtiene este galardón.

Flores valoró especialmente que la distinción recaiga sobre una propuesta cordobesa y punillense, y agradeció el acompañamiento del Gobierno provincial y la Agencia Córdoba Turismo para integrar el circuito a la estrategia de promoción del astroturismo en Córdoba.

Un corredor de 120 kilómetros bajo las estrellas

La Ruta de las Estrellas propone un recorrido de aproximadamente 120 kilómetros, desde el sur hasta el norte del valle de Punilla, que combina distintos paisajes y modalidades de acercamiento al universo.

El punto de partida, identificado como kilómetro cero, es la Estación Astrofísica de Bosque Alegre, en jurisdicción de San Antonio de Arredondo. Inaugurada en 1942 y dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba, constituye uno de los sitios históricos de la astronomía argentina y ofrece visitas guiadas diurnas y nocturnas mediante reserva.

Desde allí, el circuito incorpora la zona de Copina, donde las condiciones de altura permiten desarrollar experiencias de observación e interpretación del firmamento.

En Mayu Sumaj, el predio del Pan Casero es escenario de actividades de astroturismo junto al río durante el verano, además de festivales que combinan observaciones con telescopios, charlas de especialistas, proyecciones en 3D y propuestas gastronómicas.

Villa Carlos Paz participa del corredor a través de su Aula Ambiental Municipal, con actividades que vinculan la astronomía, la educación ambiental y la interpretación del entorno serrano.

Hacia el norte, Villa Santa Cruz del Lago aporta las instalaciones de Peko’s Multiparque, con su planetario digital y domo inmersivo, además de experiencias nocturnas programadas.

En Valle Hermoso, el Paseo con Ciencia suma su planetario y observatorio a la oferta interactiva del circuito.

La propuesta también alcanza a La Falda, Villa Giardino y La Cumbre, donde se desarrollan actividades de astrosenderismo y observación nocturna en miradores y senderos, con la participación de prestadores especializados como Jonatan Mira, guía Starlight de Astroturismo Latinoimaginarios.

En Capilla del Monte, la experiencia incorpora las observaciones en el entorno del cerro Uritorco y Villa Cielo, con propuestas vinculadas a la interpretación del cielo profundo y las cosmovisiones ancestrales.

En esa zona se encuentra además Puesto Pavón, distinguido previamente por la Fundación Starlight como el primer refugio con cielo certificado de Argentina, un reconocimiento específico a las condiciones del lugar para la observación astronómica.

El recorrido culmina en Charbonier, con la Quebrada de la Luna y el Parque Los Terrones, donde los paisajes de formaciones rojizas y los cielos oscuros ofrecen condiciones para la astrofotografía y las experiencias nocturnas.

Una estrategia que reúne al turismo y la ciencia

Para Flores, uno de los aspectos centrales del proyecto es haber reunido experiencias que ya funcionaban en distintos puntos de Punilla dentro de una propuesta turística regional.

“Hubo un acierto de la Comunidad Regional Punilla en proponer un Plan Integral de Astroturismo que articule la oferta de importantes emprendimientos y prestadores particulares (ya existentes) con los eventos que vienen desarrollando diferentes gobiernos locales”, sostuvo.

El dirigente destacó también la participación de astrónomos e investigadores, cuyos conocimientos permitieron incorporar una dimensión educativa y cultural a las actividades de observación.

“Se puso en valor la relevancia astronómica, cultural e histórica de los elementos que componen el universo. Y hacia allí convergieron la parte privada, pública y científica”, afirmó.

Como ejemplo del interés que despierta esta modalidad, recordó la experiencia del Festival de Astroturismo de Mayu Sumaj, donde familias y visitantes pudieron participar de observaciones con telescopios, proyecciones y charlas sobre astronomía y los conocimientos que las sociedades antiguas desarrollaron a partir del cielo.

El objetivo es aprovechar ese interés para generar nuevas experiencias turísticas y ampliar las posibilidades de actividad económica durante diferentes momentos del año, más allá de las propuestas tradicionales de sol, río y montaña.

“Este reconocimiento demuestra la potencialidad de la Ruta de las Estrellas para atraer más turismo y aportar al dinamismo económico regional, pero fundamentalmente abre puertas para que el astroturismo siga creciendo en Punilla”, expresó Flores.

Una propuesta que busca llegar a más localidades

La Ruta de las Estrellas fue presentada oficialmente a fines de septiembre, durante la Feria Internacional de Turismo (FIT) de Buenos Aires, como parte de la campaña regional “Punilla Se Vive”.

La estrategia contempla tres circuitos temáticos: la Ruta de las Estrellas, dedicada al astroturismo; la Ruta de Salud y Bienestar, orientada al turismo wellness; y la Ruta del Turismo Naranja, que propone experiencias vinculadas con emprendimientos productivos locales.

Además de los atractivos permanentes, el proyecto astronómico incluye una Red Itinerante Estival, que prevé trasladar parques de telescopios y actividades de observación a distintas localidades del valle.

Entre los destinos contemplados figuran Huerta Grande, Casa Grande, Santa María de Punilla, San Roque, Villa Parque Síquiman, Cabalango, Icho Cruz, Tala Huasi, Cuesta Blanca, San Antonio de Arredondo, Estancia Vieja, Bialet Massé y San Esteban, además de Valle Hermoso.

La intención es que la propuesta no quede limitada a los establecimientos que cuentan con equipamiento astronómico permanente, sino que pueda extenderse mediante encuentros y actividades abiertas a residentes y visitantes.

El reconocimiento de la Fundación Starlight, una organización internacional dedicada a la protección de los cielos nocturnos y la promoción de la astronomía y el astroturismo, representa así un respaldo para una estrategia que busca posicionar a Punilla como destino de experiencias vinculadas con el universo, la naturaleza y el conocimiento científico.