Cultivo de soja y fumigación de la tierra cerca de Sinop.

Desde Greenpeace repudiamos la absolución de quienes fueron acusados por contaminación ambiental en el juicio por fumigaciones con agrotóxicos en Pergamino. Si bien el Tribunal Oral Federal N.º 2 de Rosario condenó a dos ex funcionarios municipales por incumplimiento de sus deberes de control, el fallo deja sin responsabilidad penal a los acusados por contaminar y representa un retroceso grave para la protección del ambiente, la salud de las personas y el derecho de las comunidades a vivir en un ambiente sano.

Después de años de denuncias, testimonios de la comunidad, estudios científicos y reclamos de las familias afectadas, la absolución de quienes fueron acusados por contaminar deja un mensaje peligroso: que la contaminación puede no tener responsables y que la salud de las personas vale menos que los intereses de quienes contaminan.

Pergamino no es un caso aislado. Expone una problemática estructural: el uso masivo de agrotóxicos y la falta de controles efectivos siguen dejando a comunidades enteras expuestas a sustancias peligrosas. No se trata sólo de quienes aplican estos productos, sino de una cadena que permite que los agrotóxicos se produzcan, circulen, lleguen al agua, al suelo y a los cuerpos de las personas, sin respuestas proporcionales al daño causado.

La evidencia sobre los impactos de sustancias como el glifosato, la atrazina y otros agrotóxicos exige fortalecer los controles y alejar las fumigaciones de viviendas, escuelas, cursos de agua y zonas habitadas. Frente a esta realidad, no alcanza con administrar el daño ni tratar la contaminación como un costo inevitable.

La condena a los ex funcionarios municipales confirma que hubo fallas en los controles, pero no alcanza. Una sentencia de estas características profundiza la impunidad ambiental y debilita la obligación del Estado de prevenir daños graves o irreversibles. La Justicia debe proteger a las comunidades afectadas, no consolidar un sistema donde quienes contaminan pueden seguir adelante sin consecuencias.

Desde Greenpeace acompañamos el reclamo de las comunidades de Pergamino y de todos los pueblos fumigados del país. La salud no se negocia. El ambiente no puede seguir siendo zona liberada para la impunidad.